El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha evolucionado hacia un enfrentamiento de bloqueos navales durante el alto el fuego, según información reciente. Ambas naciones han estado incautando barcos en el Golfo Pérsico y el Océano Índico mientras compiten por el control del Estrecho de Ormuz. El tráfico de petroleros por esta vía estratégica sigue muy bajo debido a los bloqueos, y no se sabe cuánto tiempo podrá mantenerse el alto el fuego antes de que el estancamiento naval se convierta nuevamente en un conflicto armado.
Según datos de rastreo de buques de LSEG, solo dos buques de carga (pero ningún petrolero) han cruzado el estrecho hasta el momento este jueves, mientras que al menos nueve petroleros han transitado la ruta desde el lunes. El precio del petróleo Brent, referencia internacional, ha vuelto a subir por encima de los 100 dólares por barril como consecuencia de la parálisis casi total en el tráfico de tanqueros.
Mientras tanto, Irán continúa exigiendo que los buques obtengan su permiso para transitar el estrecho, y el presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos tiene «control total» sobre la vía marítima, afirmando que el paso está «sellado bien apretado» hasta que Irán pueda llegar a un acuerdo. La Marina estadounidense mantiene su bloqueo de los puertos y buques iraníes.
En el ámbito de las medidas de seguridad marítima, se han reportado despliegues adicionales de minas por parte de Irán en el Estrecho de Ormuz, según fuentes citadas por Axios. El Pentágono informó al Congreso que la eliminación de estas minas podría llevar hasta seis meses, aunque posteriormente desestimó esa estimación, indicando que el plazo podría ser menor. Por su parte, medios como The National han señalado que flotillas de embarcaciones pequeñas están siendo preparadas para enfrentar las amenazas de minas en la zona, mientras que otros informes, como el de The New Arab, indican que Irán está reforzando su control sobre el estrecho y que las operaciones de despeje podrían prolongarse durante meses.
