El gobierno de Irán ha intensificado significativamente su actividad propagandística. Según informes recientes, se ha observado un aumento considerable en la difusión de afirmaciones infundadas y videos falsos generados con inteligencia artificial.
La escalada en la propaganda incluye la circulación de contenido audiovisual fabricado, lo que sugiere una estrategia deliberada para influir en la percepción pública. Se ha reportado que esta campaña propagandística ha alcanzado un nivel sin precedentes en cuanto a la audacia de sus afirmaciones y la sofisticación de sus producciones.
