Mientras las protestas continúan en Irán y las autoridades han emitido advertencias coordinadas a los manifestantes, fuentes médicas en dos hospitales han informado a la BBC que sus instalaciones están saturadas de heridos.
Un médico señaló que un hospital oftalmológico en Teherán se encuentra en una situación crítica. Otro galeno, en un centro de salud diferente, indicó que no cuentan con suficientes cirujanos para atender la afluencia de pacientes.
El viernes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que Irán atraviesa un “problema serio” y advirtió a su liderazgo que “más les vale no empezar a disparar, porque nosotros también comenzaremos a hacerlo”.
En una carta dirigida al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el gobierno iraní acusó a Estados Unidos de transformar las protestas en lo que calificó como “actos violentos subversivos y vandalismo generalizado”.
Líderes internacionales han hecho un llamado a proteger el derecho a la protesta pacífica.
Las movilizaciones contra el gobierno se han extendido a decenas de ciudades.
Dos organizaciones de derechos humanos han reportado la muerte de al menos 50 manifestantes.
Servicios desbordados
La BBC y varios medios internacionales tienen prohibido informar desde Irán, donde se ha impuesto un bloqueo casi total de internet desde el jueves por la noche, lo que dificulta la obtención y verificación de información.
El viernes por la noche, un médico en Irán contactó a la BBC a través del servicio de internet satelital Starlink.
Informó que el Hospital Farabi, el principal centro oftalmológico de Teherán, está en crisis, con los servicios de emergencia desbordados. Las admisiones de pacientes y las cirugías no urgentes han sido suspendidas.
La BBC también recibió el jueves un mensaje de video y audio de un médico en un hospital de Shiraz, en el suroeste del país.
En la grabación, el médico señaló que numerosos heridos estaban siendo trasladados al centro, pero que no había suficientes cirujanos para atenderlos. Informó que varios de los heridos presentaban lesiones causadas por disparos en la cabeza y en los ojos.
Un profesional de la salud de otro hospital en Teherán también le dijo a la BBC que algunos de sus pacientes presentaban heridas de bala.
Detenciones masivas
Desde el inicio de las protestas, el 28 de diciembre, al menos 50 manifestantes y 15 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto, según la Agencia de Activistas por los Derechos Humanos (HRANA), una organización no gubernamental con sede en Estados Unidos.
Según el grupo, más de 2.311 personas han sido arrestadas.
Fuente de la imagen, Middle East Images / AFP via Getty Images
La organización no gubernamental Derechos Humanos Irán, con sede en Noruega, señaló que 51 manifestantes, incluyendo nueve niños, han muerto.
El servicio iraní de la BBC habló con los familiares de 22 de ellos y confirmó sus identidades.
Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de las Naciones Unidas, dijo que la organización está consternada por la pérdida de vidas.
“La gente en cualquier parte del mundo tiene derecho a manifestarse pacíficamente y los gobiernos tienen la responsabilidad de proteger ese derecho y garantizar que se respete”, indicó el funcionario.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, el primer ministro británico, Keir Starmer, y el canciller alemán, Friedrich Merz, emitieron un comunicado conjunto en el que señalan que “las autoridades iraníes tienen la responsabilidad de proteger a su propia población y deben permitir que se ejerza la libertad de expresión y la concentración pacífica sin temor a represalias”.
«Elementos destructivos»
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, se mostró desafiante en una alocución televisada el viernes.
“La República Islámica llegó al poder por la sangre de cientos de miles de personas honorables y no retrocederá ante aquellos que nieguen eso”, declaró.
Posteriormente, en un mensaje pronunciado en un encuentro con seguidores transmitido por televisión estatal, Jamenei reiteró que Irán “no eludirá tener que tratar con elementos destructivos”.
Fuente de la imagen, Oficina de prensa del líder iraní/ Handout/Anadolu vía Getty Images
Por su parte, el hijo del último sha de Irán, Reza Pahlavi, calificó las protestas del viernes como “magníficas” e instó a los iraníes a continuar con movilizaciones selectivas el fin de semana.
“Nuestro objetivo ya no es solo salir a las calles. El objetivo es preparar la toma de los centros de las ciudades”, indicó Pahlavi –quien reside en Estados Unidos– en un video publicado en redes sociales.
Pahlavi, una de las figuras de la oposición más conocidas a nivel internacional, señaló que se está preparando para regresar al país.
El exembajador británico en Irán, Simon Gass, le dijo a la BBC que “realmente no deberíamos adelantarnos demasiado” al hablar de un cambio de régimen.
Señaló que la falta de una oposición organizada dentro de Irán significa que la gente no tiene a alguien a quien adherirse que pueda presentar una alternativa al régimen actual.
Gass añadió que, sin embargo, estas protestas son diferentes a las anteriores, ya que están generando “un movimiento de manifestantes mucho más amplio de lo que solíamos ver en el pasado”, impulsado por la sensación de la gente común de que “es casi imposible llegar a fin de mes debido a la crisis económica”.
«Los golpearemos muy fuerte»
El viernes, en la Casa Blanca, Trump dijo que su gobierno sigue la situación en Irán de cerca.
“Me parece que la gente está tomando el control de ciertas ciudades que nadie pensó que fuera posible hace apenas unas semanas”, señaló el mandatario.
Repitió advertencias anteriores dirigidas al liderazgo iraní: “Los golpearemos muy fuerte, donde duela”.
Fuente de la imagen, Alex Wong/Getty Images
Añadió que cualquier participación de Estados Unidos no implicaría “el envío de tropas”.
El jueves, Trump había dicho que “les he dejado saber que, si empiezan a matar gente, como suelen hacer durante sus disturbios, les golpearemos con mucha fuerza”.
El viernes, el gobierno estadounidense señaló que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, estaba “delirando” tras acusar a Israel y a Washington de promover las protestas.
“Esta declaración refleja un intento desesperado de desviar la atención de los enormes desafíos que enfrenta el régimen iraní en casa”, indicó un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos en respuesta a los comentarios del ministro Araghchi.
El sábado, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, publicó en la red social X que “Estados Unidos apoya al valiente pueblo de Irán”.
Retórica endurecida
El activista político Taghi Rahmani, quien pasó 14 años en prisión en Irán y cuya esposa, la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi, fue arrestada nuevamente en diciembre, le dijo a la BBC que dudaba del apoyo estadounidense.
“Creemos que la intervención extranjera hará que la oposición sea dependiente”, indicó.
“Cuando la oposición es dependiente, se deben sacrificar los intereses nacionales por ese gobierno. Eso no será aceptable para el pueblo iraní”, agregó.
Las autoridades de seguridad y del poder judicial de Irán emitieron el viernes una serie de advertencias coordinadas dirigidas a los manifestantes.
En ellas, se observa una retórica más dura que refleja un mensaje previo de “tolerancia cero” emitido por el principal organismo de seguridad del país, el Consejo Superior de Seguridad Nacional.
Ese organismo dijo que “se tomarán medidas legales necesarias y decisivas” contra los manifestantes, a quienes calificó de “vándalos armados” e “interruptores de la paz y la seguridad”.
El brazo de inteligencia de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó que no toleraría lo que describió como “actos terroristas” y que continuará sus operaciones “hasta la derrota completa del plan del enemigo”.
Con información de Soroush Negahdari

Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.
