El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha establecido un plazo límite que vence este martes 7 de abril a las 21:00 (hora de Brasilia) para que el gobierno de Irán alcance un acuerdo con Washington. El mandatario estadounidense advirtió que, de no avanzar las negociaciones, los iraníes “vivirán en el infierno”.
Amenazas de destrucción masiva
Trump ha elevado el tono de sus declaraciones, afirmando que “una civilización entera morirá esta noche, para nunca más ser resucitada” si no se firma un acuerdo que permita la navegación por el estreito de Ormuz. El presidente aseguró que, una vez agotado el plazo, todas las plantas de energía y puentes del país serían “diezmados” en un lapso de cuatro horas.
A través de su red social Truth Social, el mandatario mencionó la posibilidad de un “Cambio de Régimen Completo y Total”, sugiriendo que el fin de 47 años de “extorsión, corrupción y muerte” podría dar lugar a algo “revolucionario y maravilloso”.
Reacciones en Irán y la comunidad internacional
Ante la inminencia de los bombardeos, ciudadanos iraníes han respondido formando “cadenas humanas” en puentes y plantas eléctricas como medida de protesta y protección. Por su parte, el gobierno de Irán ha calificado las amenazas de Trump como una “incitación al genocidio”.
La situación ha generado reacciones no solo en Teherán, sino también por parte de la ONU y sectores demócratas en Estados Unidos, quienes han manifestado su preocupación ante las declaraciones del presidente.
Escalada militar y contexto del conflicto
En el ámbito militar, un oficial estadounidense confirmó que las fuerzas de EE. UU. Realizaron ataques contra objetivos militares en la isla de Kharg, así como contra un puente en Kashan. Según el oficial, la infraestructura petrolera de la isla de Kharg no fue blanco de estas operaciones.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se encuentra ya en su sexta semana. Los objetivos de Washington incluyen asegurar que Irán se comprometa a no buscar armas nucleares y a limitar el número y el alcance de sus misiles. Trump ha afirmado que Estados Unidos ya ha vencido la guerra tras destruir una parte significativa de las Fuerzas Armadas iraníes, aunque sostiene que es necesario “terminar el trabajo”.
Mientras tanto, Irán ha mantenido su capacidad de resistencia presionando la economía global mediante el cierre parcial del estreito de Ormuz, lo que ha provocado un aumento en los precios del combustible. Asimismo, Teherán ha ejecutado ataques frecuentes contra Israel, impactando ciudades como Tel Aviv y Haifa, y ha dirigido ofensivas contra empresas de energía vinculadas a EE. UU. Y bases militares estadounidenses en el Medio Oriente.
Esta crisis ocurre en un momento político delicado para Trump, quien enfrenta la proximidad de las elecciones de mitad de período (“midterms”) para renovar gran parte del Congreso norteamericano, mientras la reacción iraniana afecta su popularidad.
