Israel ha intensificado sus operaciones militares contra Irán y el Líbano, lanzando una serie de ataques estratégicos mientras enfrenta una escalada de agresiones coordinadas por parte de Teherán y sus aliados regionales.
Ofensiva israelí en Irán
En territorio iraní, las fuerzas israelíes han ejecutado ataques contra decenas de objetivos militares en Teherán, incluyendo un golpe contra el complejo petroquímico más grande de Irán. Como parte de esta presión, Israel ha instado a los ciudadanos iraníes a evitar el uso de trenes y ha manifestado su compromiso de incrementar los daños infligidos al régimen de Irán.
Conflicto en el Líbano y operaciones terrestres
La guerra en el Líbano, iniciada el 2 de marzo de 2026 entre Israel y el grupo militante chiíta Hezbolá, continúa en desarrollo. El 16 de marzo de 2026, Israel comenzó operaciones terrestres en el sur del país. Hasta la fecha, el conflicto ha dejado un saldo de 1,530 personas muertas y 4,812 heridos, provocando el desplazamiento de más de 1.2 millones de personas en territorio libanés.
Recientemente, el ejército israelí ha mantenido sus bombardeos en el sur del Líbano y en los suburbios sureños de Beirut, donde ha declarado que está atacando objetivos terroristas de Hezbolá.
Ataques coordinados contra Israel
El lunes 6 de abril, Irán, Hezbolá y los rebeldes hutíes de Yemen —quienes se unieron a la guerra en apoyo a Irán el 28 de marzo— lanzaron una ofensiva coordinada. Mediante un bombardeo de drones y misiles de crucero, los tres aliados atacaron diversos sitios militares y puntos vitales en Israel.
Entre los impactos reportados se encuentra un misil iraní en Ramat Gan y un ataque en la ciudad norteña de Haifa, donde el impacto en un edificio residencial resultó en la muerte de cuatro personas, cuyos cuerpos fueron recuperados por las autoridades israelíes.
