Las denuncias de brutalidad y violaciones de derechos humanos en Irán se intensifican, generando una creciente preocupación internacional. Informes recientes sugieren que las fuerzas de seguridad estarían utilizando tácticas cada vez más violentas contra los manifestantes, incluyendo presuntos casos de inyecciones a detenidos.
Según fuentes como De Telegraaf, se están acumulando relatos de atrocidades cometidas durante las protestas. La información indica que los manifestantes podrían haber sido sometidos a inyecciones, aunque los detalles específicos aún están siendo investigados.
La situación ha llevado a que muchos manifestantes heridos eviten buscar atención médica en hospitales, temiendo ser arrestados por las autoridades, tal como reporta NU. Este miedo impide que reciban la atención necesaria y agrava la crisis humanitaria en el país.
Israelnieuws.nl informa que la represión continúa dentro de las prisiones iraníes, con denuncias de que las autoridades estarían inyectando a los prisioneros con sustancias peligrosas. Esta acusación, de ser cierta, representaría una grave violación de los derechos humanos y un escalofriante ejemplo de la brutalidad del régimen.
NU también reporta que los manifestantes heridos optan por no acudir a los hospitales por temor a ser detenidos, lo que complica aún más el acceso a la atención médica y pone en riesgo sus vidas.
