Una mujer irlandesa, identificada como una expatriada de Irlanda del Norte, ha sido acusada de robar y defraudar una suma cercana al millón de euros a una de las mujeres más ricas de Australia.
De acuerdo con los reportes, los fondos sustraídos habrían sido utilizados para financiar un estilo de vida lujoso, que incluyó la compra de diamantes, calzado de alta gama y diversos viajes vacacionales.
