Israel ha puesto en marcha la creación de un tribunal militar destinado a procesar a los atacantes involucrados en los hechos ocurridos el pasado 7 de octubre.
Esta medida judicial busca establecer un marco legal específico para juzgar a los responsables de dichos ataques, según informan diversos medios internacionales.
Paralelamente, se ha reportado la existencia de una ley relativa a la ejecución de prisioneros, una normativa que ha sido denunciada como una expresión de racismo sionista y un crimen con una finalidad existencial contra el pueblo palestino.
