La posibilidad de realizar un jailbreak a la PlayStation 5, es decir, ejecutar código no firmado en la consola, se acerca tras la filtración de las claves ROM, la capa más profunda y protegida de la seguridad de la plataforma de Sony.
El revuelo comenzó justo antes de iniciar 2026 con la publicación en línea de la lista completa de claves ROM del cargador de arranque de las PlayStation 5. Expertos de la comunidad de PlayStation reportaron la aparición de un volcado masivo de datos en psdevwiki.com y diversos servidores privados de Discord, que supuestamente contenía las claves BootROM de nivel 0 para las PS5.
Esta filtración representa una brecha de seguridad de enorme magnitud, ya que estas claves están grabadas directamente en el procesador de las consolas, lo que dificulta enormemente que Sony implemente una actualización, parche o firmware para solucionar el problema en los millones de PS5 ya en el mercado.
Si bien la filtración no permite un jailbreak inmediato para el usuario común, la difusión de estas claves en foros y wikis facilitará a hackers y modders la investigación de las capas más profundas del hardware y software de Sony, abriendo potencialmente la puerta a ejecutar software casero sin firmar o utilizar emuladores. También podría facilitar la piratería, permitiendo la ejecución de copias no autorizadas de juegos.
¿Jailbreak de PS5 inminente?
Para comprender la importancia de esta vulnerabilidad, es crucial entender cómo funcionan las consolas de Sony. Al encender una PS5, el procesador (la APU de AMD personalizada) ejecuta el código BootROM integrado en el chip, utilizando las claves ROM para garantizar la validez del gestor de arranque. En esencia, estas claves son la primera línea de defensa, verificando que el gestor de arranque sea legítimo y no haya sido alterado.
Dado que estas claves están grabadas directamente en el chip, su vulnerabilidad es teóricamente irreparable, a menos que se reemplacen todas las placas base y CPUs de las consolas. Si bien Sony podría considerar esta opción en futuras revisiones de hardware, no sería viable para los millones de consolas ya vendidas.
Con las claves ahora disponibles, los expertos pueden descifrar y analizar el gestor de arranque para comprender su funcionamiento, con el objetivo final de ejecutar código no firmado de forma nativa. Tener las claves BootROM otorga un control significativo sobre el hardware: permite descifrar el gestor de arranque, realizar ingeniería inversa a la “Cadena de Confianza” y comprender el proceso de inicio de la PS5, lo que a su vez permite decidir qué software puede ejecutarse. Aunque esto no se traducirá en un jailbreak inmediato, sin duda reduce significativamente las barreras para lograrlo.
Sony ya ha enfrentado situaciones similares en el pasado. Durante la época de la PS3, una falla en la criptografía permitió a los modders instalar software casero, lo que condujo a la piratería y a trampas en juegos en línea como Call of Duty. Aunque se desconoce si el resto de las capas de seguridad de la consola permanecen intactas y es imposible predecir cuándo se podrá ejecutar software alternativo, es evidente que el jailbreak de PS5 está más cerca que nunca.
