Las autoridades judiciales del condado de Hennepin presentaron cargos formales el pasado miércoles contra los dos conocidos creadores de contenido político. La fiscal del condado, Mary Moriarty, anunció las imputaciones en una conferencia de prensa, donde detalló que los implicados acudieron a centros de votación el 11 de agosto de 2026 para fingir ser votantes registrados en dichos distritos sin el conocimiento ni el permiso de los ciudadanos afectados.
La fiscalía detalló que la oficina del secretario de Estado de Minnesota, Steve Simon, alertó a las autoridades sobre las acciones de James O’Keefe, de 42 años y residente de West Palm Beach, Florida, y Cameron Higby, de 26 años y residente de Covington, Washington. De acuerdo con los documentos presentados en los tribunales estatales, los dos implicados visitaron tres centros de votación en total durante la jornada electoral primaria. Aunque ninguna de las personas grabadas llegó a firmar la declaración jurada ni depositó una boleta real en las urnas, las autoridades judiciales explicaron que presentaron solicitudes formales de boleta utilizando los datos de votantes inscritos. La policía de Minneapolis condujo investigaciones adicionales sobre los hechos ocurridos en los locales de votación antes de que se formalizaran las acusaciones penales en el condado.
La estrategia de los disfraces y el uso de la ley de avales en Minneapolis
El operativo quedó documentado en un video difundido en internet. En las grabaciones, que acumulan millones de reproducciones, O’Keefe y Higby aparecen caracterizados con prendas que imitan vestimenta islámica y utilizando acentos falsos para interactuar con los jueces electorales. El objetivo declarado de los activistas era exponer las supuestas vulnerabilidades del sistema de votación de Minnesota.

La normativa estatal bajo escrutinio, con una antigüedad de más de medio siglo, permite que un votante registrado que reside en el mismo recinto electoral avale la residencia de otros votantes. La legislación indica que un ciudadano inscrito puede respaldar hasta a ocho votantes diferentes en su misma demarcación, mientras que el personal de instalaciones residenciales tiene la facultad de avalar a los residentes de dichos sitios. Sin embargo, la ley prohíbe de manera estricta que cualquier individuo suprima o tergiverse su propia identidad al solicitar una papeleta. Durante el recorrido grabado y compartido en redes sociales bajo el título de un grupo autodenominado «Citizen Justice League», los activistas se presentaron ante los jueces de mesa simulando ser votantes y empleando nombres ajenos sin autorización. La fiscalía indicó públicamente que las autoridades aún desconocen con precisión de qué manera el equipo obtuvo la lista específica de los nombres de los ciudadanos utilizados durante el experimento encubierto.
La respuesta de los funcionarios electorales y el balance sobre el sistema de votación
El secretario de Estado de Minnesota, Steve Simon, señaló que los operadores políticos demostraron desconocimiento sobre el funcionamiento real de las normativas de votación. De acuerdo con el registro oficial, el mecanismo de avales es de uso minoritario; en los comicios de noviembre de 2024, menos del 0.6 % de los votos emitidos recurrieron a este proceso. Expertos legales consultados sobre la materia, como el profesor de derecho constitucional de la Universidad de Hamline David Schultz, recalcaron que la ley del estado castiga de forma clara la suplantación de identidad de otro elector registrado. Por su parte, William Pomeranz, un ciudadano y elector debidamente registrado en Minneapolis cuya identidad fue empleada falsamente por O’Keefe durante la grabación, manifestó su sorpresa al enterarse a través de estudiantes y mensajes en línea sobre el uso indebido de su nombre, subrayando al mismo tiempo que el sistema de votación funcionó correctamente al frenar la maniobra y dejar en evidencia que las reglas electorales vigentes operan de la manera prevista.


Steve Simon afirmó según NBC News que «la mala conducta de este grupo es indignante y totalmente inaceptable. Tenemos tolerancia cero para la mentira, la violación de la ley y las alteraciones en nuestros centros de votación».
Los fiscales subrayaron la actuación de los trabajadores de las mesas de votación. Varios jurados advirtieron los comportamientos inusuales, cuestionaron a los activistas e informaron a las autoridades tras las visitas, lo que permitió activar los protocolos de control internos. Moriarty indicó que los involucrados interrumpieron sus acciones antes de firmar el juramento requerido para obtener una boleta real.
Las reacciones de los activistas ante los tribunales del condado de Hennepin
Tras la divulgación de los cargos, O’Keefe calificó las acusaciones en su contra como una forma de persecución judicial y defendió sus acciones como una labor periodística amparada por la protección constitucional. Por su parte, Higby utilizó sus redes sociales para rechazar los señalamientos, sostener su inocencia y recaudar fondos destinados a su defensa legal. Los registros judiciales de los tribunales estatales detallan que cargos específicos por interferencia electoral de esta naturaleza han sido utilizados en muy contadas ocasiones en los últimos años.
Cada uno de los cargos de votación ilegal y usurpación de identidad conlleva sanciones de hasta cinco años de prisión y multas que alcanzan los 10,000 dólares. Ninguno de los dos acusados se encuentra bajo custodia policial, ya que no fueron encarcelados tras el anuncio de la fiscalía; en su lugar, ambos recibieron citaciones formales para comparecer próximamente ante los tribunales del condado de Hennepin.
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