El boxeador de peso pesado Jarrell Miller protagonizó un insólito momento en un combate profesional celebrado en Nueva York: perdió su cabello durante la pelea. En el segundo asalto, varios golpes de su oponente, Kingsley Ibeh, provocaron que su peluca se soltara parcialmente.
Miller completó el asalto, pero durante el descanso entre rondas, se quitó la peluca en su esquina y la lanzó al público. A pesar de este percance, el boxeador de 37 años terminó ganando el combate por decisión de los jueces, celebrando la victoria con un baile y frotándose la cabeza.
“Soy un comediante”, declaró Miller después del combate. “Uno tiene que ser capaz de reírse de sí mismo”. En una entrevista en el ring, reveló que había perdido su cabello unos días antes, después de usar una botella de champú con lejía amoniacal en casa de su madre.
