Jason Fox y su hermano Mathieu han reflexionado sobre su relación, destacando que, a pesar de los conflictos pasados, mantienen una conexión profunda similar a la de su infancia, pero sin las peleas ni los accidentes típicos de la niñez.
Según reporta The Guardian, la relación entre los hermanos ha evolucionado, conservando la esencia de su vínculo pero dejando atrás las dinámicas más conflictivas de su juventud.
