Jim Carrey y el Grinch: Sufrimiento extremo en el rodaje

by Editora de Entretenimiento

El éxito taquillero de “Cómo el Grinch robó la Navidad” (2000) – recaudando $346 millones de dólares en todo el mundo y convirtiéndose en la película más taquillera de ese año en Estados Unidos – tuvo un costo muy alto para su protagonista, Jim Carrey. El actor canadiense reveló recientemente detalles impactantes sobre el sufrimiento que experimentó durante el rodaje, llegando a considerar abandonar el proyecto tras apenas un día de grabación.

Según Carrey, la transformación física para interpretar al Grinch fue “extenuante”. Su nariz quedó sellada bajo prótesis, obligándolo a respirar únicamente por la boca durante toda la filmación. “El traje estaba hecho de un pelo de yak increíblemente irritante que me volvía loco todo el día”, confesó. Además, las prótesis incluían dedos de diez pulgadas de largo, impidiéndole rascarse o tocarse la cara, y una dentadura postiza que dificultaba el habla. Las lentes de contacto cubrían completamente sus ojos, reduciendo su visión a un pequeño túnel.

Esta incomodidad extrema desencadenó ataques de pánico al inicio del rodaje. El director Ron Howard recordó haber encontrado a Carrey tirado en el suelo entre toma y toma, intentando calmarse con una bolsa de papel. “Estaba miserable”, admitió Howard.

Preocupados por la posibilidad de que Carrey abandonara la película, los productores recurrieron a un experto en técnicas de resistencia al dolor, alguien que había entrenado a operativos de la CIA y a los Navy SEALs. Richard Marcinko, fundador del SEAL Team Six, le enseñó a Carrey diversas estrategias para manejar sus crisis, como golpearse la pierna con fuerza, pedirle a un amigo de confianza que le golpee el brazo, comer compulsivamente, alterar los objetos en la habitación, cambiar de música o incluso fumar cigarrillos.

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De hecho, existen fotografías de Carrey como el Grinch sentado en una silla de director con un largo cigarrillo en una boquilla, una necesidad impuesta por el riesgo de que el pelo de yak se incendiara con la llama.

Sin embargo, Carrey reveló que lo que realmente le ayudó a sobrellevar el proceso de maquillaje fue la música de los Bee Gees. “Escuchaba todo el catálogo de los Bee Gees durante el maquillaje. Su música es tan alegre. Nunca he conocido a Barry Gibb, pero quiero agradecerle”, declaró el actor.

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