El esquinero Joey Porter Jr. y los Pittsburgh Steelers enfrentan un apretado límite este sábado, con el esquinero admitiendo que no se siente optimista sobre cerrar una extensión antes del partido inaugural del domingo contra los Atlanta Falcons en medio de un mercado de esquineros en ascenso.
La cuenta regresiva para el inicio de la temporada regular de la NFL trae consigo un clima de incertidumbre en Pittsburgh. A poco tiempo del debut dominical frente a los Atlanta Falcons, el esquinero Joey Porter Jr. se encuentra en el último año de su contrato de novato y las negociaciones contractuales con la gerencia general encabezada por Omar Khan continúan en una situación delicada, según los reportes recopilados.
Las dudas de Joey Porter Jr. sobre una resolución antes del debut
Cuestionado por la prensa en su casillero sobre sus expectativas de asegurar un nuevo acuerdo antes del silbatazo inicial, el defensivo mostró escepticismo sobre los plazos que maneja la organización. Joey Porter Jr., esquinero de los Steelers, señaló ante los medios que en este punto apenas cuentan con unas 42 horas, añadiendo que el equipo se mantendrá preparado independientemente de si el convenio se concreta o no a tiempo.
La política interna de los Steelers establece una línea estricta de no negociar contratos una vez que arranca la temporada regular.
El impacto del mercado de esquineros y los rumores salariales
Durante las últimas semanas circularon versiones en medios especializados que señalaban la supuesta intención del defensivo de convertirse en el esquinero mejor pagado de toda la liga. Sin embargo, el propio jugador se encargó de desmentir categóricamente dichos señalamientos de la prensa nacional durante su atención a los medios.

Joey Porter Jr., esquinero de los Steelers, declaró vía Sports Illustrated que no sabe de dónde salió ese código, que quien sea que haya inventado eso es cosa de internet, y que realmente no le presta demasiada atención ni cree en la exageración al respecto.

El contexto financiero de la posición experimentó modificaciones sustanciales en los meses previos. Recientes movimientos de mercado elevaron los parámetros económicos en la posición: el acuerdo de Denzel Ward en Cleveland fijó la cifra en 31.1 millones de dólares anuales, el pacto de Devon Witherspoon en Seattle alcanzó los 33 millones por temporada, y la reciente extensión de Christian Gonzalez con los New England Patriots estableció la marca más alta al asegurar 135 millones por cuatro años, equivalente a 33.75 millones de dólares anuales, según detallan los registros de la liga.
Antecedentes familiares y el dilema físico en la pretemporada
Las negociaciones complejas no son un terreno desconocido en el entorno familiar del esquinero. Hace dos décadas, su padre, Joey Porter —quien fuera linebacker del equipo entre 1999 y 2006 y campeón en el Super Bowl XL— atravesó un proceso similar de conversaciones que derivó en su salida rumbo a los Miami Dolphins en 2007 antes de regresar años después como parte del cuerpo técnico.
A las tensiones contractuales se sumó una pausa física originada por una dolencia en la espalda que obligó al defensivo a realizar trabajos de recuperación y a perderse sesiones de entrenamiento durante el campamento, de donde fue activado de la lista de jugadores físicamente incapacitados recientemente. Mientras el cuerpo técnico liderado por Mike McCarthy maneja con cautela su proceso de reintegración, la disponibilidad del jugador para el encuentro ante Atlanta permanece bajo la etiqueta de cuestionable.
En caso de que el esquinero titular no logre participar o vea acción limitada debido a su condición física, el veterano Asante Samuel Jr., quien acumula seis temporadas en la NFL y se incorporó al plantel la campaña pasada, se perfila para asumir un rol principal en la cobertura defensiva junto al resto de la unidad de Pittsburgh.
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