París se vistió de gala el pasado sábado 10 de enero de 2026 para celebrar el bicentenario del nacimiento de Johann Strauss hijo en el Théâtre des Champs-Élysées. El concierto, dedicado íntegramente a la obra del compositor, ofreció un programa vibrante y festivo que recorrió algunas de sus piezas más emblemáticas.
El humorista Alex Vizorek condujo la velada con su característico ingenio, intercalando reflexiones sobre la actualidad política y la música, demostrando una notable cultura musical que conectó con el público. Su presentación amena y divertida sirvió como un excelente preludio a la música.
La orquesta, la Orchestre symphonique de la Garde Républicaine bajo la dirección de Bastien Stil, interpretó un programa cuidadosamente seleccionado que incluyó obras como “Sinngedichte-Walzer, op 1”, “Annen-polka op 117”, “Tritsch-tratsch-polka op 214”, “Persischer marsch op 289”, el famoso “An der schönen, blauen Donau op 314”, “Unter donner und Blitz op 324”, “Pizzicato polka” (de Johann & Josef Strauss), “Eljen a Magyar! Op 332”, “Egyptischer Marsch op 335”, la obertura de “Mein herr Marquis”, el “Banditen-Galopp op 378”, “Frühlingsstimmen op 410” y el “Kaiserwalzer op 437”.
La soprano Catherine Trottmann añadió un toque especial a la noche con sus interpretaciones de las arias de Adele en “El murciélago” y la versión cantada del vals “Voces de primavera”, recibiendo una calurosa ovación del público. La orquesta, atenta a la solista, y la dirección de Stil, fresca y precisa, crearon una atmósfera musical envolvente.
El concierto, aunque no pretendía imitar los Conciertos de Año Nuevo vieneses, supo mantener un equilibrio entre lo conocido y lo original, ofreciendo una interpretación natural y vibrante de las obras de Strauss. La alegría contagiosa de la música, su sensualidad y el entusiasmo de los intérpretes conquistaron al público, que disfrutó de una velada memorable.
Notas
1. Además, por una vez, la sonorización del actor no era invasiva. Discreta y eficaz. Bravo al técnico de sonido.
