Un hombre, identificado como Sam, regresó de unas vacaciones en España con una fuerte infección respiratoria, fiebre y tos profunda. Buscó atención médica a través de la plataforma digital Kry, solicitando el medicamento Cocillana-Etyfin. Inicialmente, le recetaron un medicamento para la tos que no requería receta médica.
Menos de 24 horas después, Sam contactó nuevamente a Kry, informando que el medicamento proporcionado no le estaba dando resultado. En esta segunda consulta, finalmente recibió una receta para el Cocillana-Etyfin que había solicitado originalmente.
El día siguiente, Sam falleció.
