JPMorgan Chase advirtió que la propuesta en cuestión implicaría cambios significativos en su negocio de tarjetas de crédito. La entidad financiera prevé que estas modificaciones restrinjan el acceso al crédito para los consumidores y, en última instancia, resulten contraproducentes para los prestatarios.
Según la compañía, las nuevas regulaciones podrían afectar la disponibilidad de crédito y las condiciones ofrecidas a los tarjetahabientes, generando un impacto negativo en la capacidad de los consumidores para acceder a financiamiento.
JPMorgan Chase considera que la propuesta, tal como está planteada, podría tener consecuencias no deseadas en el mercado de tarjetas de crédito y en la economía en general.
