Las esperanzas olímpicas de un atleta letón se vieron truncadas antes de comenzar la competición. El deportista sufrió un golpe que lo llevó directamente al hospital, poniendo fin a su participación en los juegos.
Según informes, el incidente ocurrió poco antes del inicio de las pruebas, impidiendo que el atleta pudiera competir. No se han proporcionado detalles específicos sobre la naturaleza del golpe o la gravedad de la lesión, pero se confirmó que recibió atención médica inmediata.
Este desafortunado suceso representa un duro revés para el atleta y su equipo, quienes habían estado preparándose intensamente para este evento deportivo de gran envergadura.
