Justin Baldoni logra victoria legal: juez desestima gran parte de la demanda de Blake Lively
En un giro significativo en la batalla legal entre los protagonistas de la película It Ends with Us, un juez federal ha desestimado la mayoría de las reclamaciones presentadas por la actriz Blake Lively contra el director y actor Justin Baldoni.

El juez de distrito Lewis Liman desechó 10 de las 13 demandas interpuestas por Lively, incluyendo las acusaciones de acoso sexual y difamación. Esta decisión ocurre aproximadamente un mes antes de que estuviera programado el inicio de un juicio de alto perfil.
Según la orden judicial, algunas de las reclamaciones fueron eliminadas debido a tecnicismos legales. Específicamente, el juez determinó que Lively era considerada una contratista independiente y no una empleada, un punto que los propios abogados de la actriz enfatizaron tras la resolución.
Tras este fallo, solo permanecen tres reclamaciones en el caso: represalias, complicidad en represalias y el incumplimiento de un contrato. Un detalle crucial es que Justin Baldoni ya no figura como demandado en ninguna de las reclamaciones restantes; únicamente persiste una demanda contra su productora, Wayfarer.
Representantes de Wayfarer expresaron a CNN que están «muy complacidos» de que el tribunal haya desestimado todas las acusaciones de acoso sexual y las demandas contra individuos, calificando las alegaciones originales como «muy serias» y agradeciendo la revisión de las pruebas y la ley por parte del tribunal.
El conflicto se originó durante la producción del filme de 2024, basado en la novela de Colleen Hoover. En diciembre de 2024, Lively había presentado una denuncia ante el Departamento de Derechos Civiles de California y posteriormente una demanda federal, alegando que Baldoni creó un ambiente laboral hostil y llevó a cabo una campaña de desprestigio en represalia por sus denuncias sobre seguridad laboral y acoso sexual.
Por su parte, Baldoni siempre negó las acusaciones e incluso presentó en diciembre de 2024 una demanda por difamación de 250 millones de dólares contra The New York Times, luego de que el diario publicara que el director habría contratado a un equipo de relaciones públicas para dañar la imagen de la actriz.
A pesar de la desestimación de la mayoría de sus cargos, Blake Lively ha manifestado que «espera testificar en el juicio» por las reclamaciones que aún siguen en curso.
