Un juicio histórico en California se ha convertido en un punto de inflexión en la creciente controversia sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes. El caso, que se desarrolla ante un tribunal en el condado de Los Ángeles, enfrenta a Meta (la empresa matriz de Instagram y Facebook) y a YouTube (propiedad de Google) ante acusaciones de diseñar plataformas adictivas.
La demanda original fue presentada por una mujer de 20 años, identificada como K.G.M., quien alega haber sufrido depresión, ansiedad, problemas de imagen corporal y pensamientos suicidas tras desarrollar una adicción a las redes sociales en su infancia. Si bien TikTok y Snapchat fueron inicialmente incluidas en la acusación, ambas compañías llegaron a un acuerdo con la demandante.
El núcleo del debate judicial reside en determinar si las redes sociales fueron intencionalmente diseñadas para generar adicción. Los demandantes argumentan que las empresas tecnológicas priorizaron las ganancias sobre el bienestar de los usuarios, implementando algoritmos y funciones de personalización que fomentan el uso compulsivo de sus plataformas, en lugar de centrarse en los contenidos nocivos.
PRÓXIMOS PROCESOS
- El caso de K.G.M. es el primero de nueve demandas sólidas que serán evaluadas en una serie de juicios en Los Ángeles.
- Adicionalmente, se tramita una demanda colectiva a nivel nacional en Oakland, California, ante una jueza federal, con inicio previsto para junio.
Meta y Google defienden sus productos, argumentando que no existen pruebas concluyentes de que sean inseguros para los menores. Además, se basan en una ley de 1996 que exime a los proveedores de servicios de Internet de responsabilidad por el contenido publicado o consumido por los usuarios.
Las redes sociales en la mira son propiedad de Meta y Google.
Erick Iriarte, abogado especialista en derecho digital, explica que las plataformas digitales operan bajo el principio de que el contenido publicado es responsabilidad del usuario. “Estas empresas argumentan que no son responsables por el contenido que se transmite, ya sea por cuestiones de propiedad intelectual, derechos de autor, libertad de expresión, xenofobia o cualquier delito. Esta excepción de responsabilidad absoluta se basa en una normativa de telecomunicaciones antigua que ha facilitado el crecimiento de estas plataformas”, señala.
La gran cantidad de casos similares pendientes ha generado expectativas sobre este juicio, que podría establecer un precedente importante y transformar la forma en que operan las redes sociales. Se espera con interés el testimonio del CEO de Meta, Mark Zuckerberg, programado para el 18 de febrero.
Iriarte sugiere que podría haber un cambio si se determina que la norma de excepción de responsabilidad absoluta debe ser revisada, y que las plataformas deben asumir responsabilidad por la forma en que se presenta el contenido a los usuarios. “Estos juicios podrían generar reglas permanentes sobre el funcionamiento de los algoritmos, sanciones en caso de adicción demostrada, o la imposición de obligaciones a las plataformas, similar a las restricciones impuestas al consumo de tabaco”, añade.
El especialista también enfatiza la importancia de desarrollar habilidades en los individuos, especialmente en los jóvenes, para que puedan utilizar las tecnologías de manera segura y efectiva. “Además de mejorar el diseño de las redes sociales, es crucial capacitar a las personas para un uso responsable de estas herramientas”, afirma.
Iriarte advierte que, además de las acciones legales individuales, los estados y las familias podrían iniciar demandas contra las plataformas para determinar si existe algún tipo de daño, lo que podría conducir a una regulación más estricta. También existe la posibilidad de que las empresas tecnológicas opten por acuerdos y modifiquen sus algoritmos, lo que podría afectar otros derechos, como la libertad de expresión. “Es necesario comprender la complejidad del fenómeno”, concluye.

El juicio, que ha tenido gran repercusión mediática, ante un jurado de Los Ángeles podría sentar un precedente legal sobre si los gigantes de las redes sociales diseñaron deliberadamente sus plataformas para provocar adicción en los niños. (Foto: AFP)
/ FREDERIC J. BROWN
El impacto de las redes sociales en la salud mental de niños y adolescentes es un tema cada vez más sensible. El 13 de febrero, decenas de personas se reunieron en el centro de Los Ángeles para depositar flores en monumentos conmemorativos en honor a quienes, según afirman, han sufrido a causa de estas plataformas. Sus historias fueron expuestas en el “Lost Screen Memorial”, una instalación artística que consiste en teléfonos celulares a gran escala que representan a 50 niños que perdieron la vida debido a daños causados por Internet.
Por el momento, los gigantes tecnológicos no solo deben convencer al jurado en California, sino también a los usuarios de todo el mundo que se preguntan si el uso de las redes sociales es perjudicial.
