En un fallo histórico, un jurado en Estados Unidos ha determinado que Live Nation y Ticketmaster operaron un monopolio ilegal en el mercado de la venta de boletos.
De acuerdo con las conclusiones del juicio antimonopolio, la empresa propietaria de Ticketmaster mantuvo un monopolio anticompetitivo sobre los grandes recintos de conciertos. El jurado señaló que Live Nation actuó como un monopolio y, como consecuencia, cobró precios excesivos a los fanáticos que adquieren entradas para espectáculos.
Paralelamente a este veredicto, un grupo de senadores ha instado a un juez a examinar con rigor el acuerdo alcanzado entre Live Nation-Ticketmaster y el Departamento de Justicia.
