Kenia comenzará a administrar en marzo las primeras dosis de un nuevo y prometedor tratamiento preventivo contra el VIH en 15 regiones prioritarias, según anunció el miércoles el Ministerio de Salud.
El lenacapavir es un nuevo tratamiento inyectable contra el VIH que solo requiere dos administraciones al año. Expertos lo consideran un avance significativo en comparación con los tratamientos que exigen la toma diaria de una píldora. Kenia es uno de los nueve países africanos seleccionados el año pasado para introducir el lenacapavir, que ya se utiliza desde diciembre en Sudáfrica, Esuatini y Zambia.
Según datos de ONUSIDA de 2024, África Oriental y África Austral representan alrededor del 52% de las 40,8 millones de personas que viven con el VIH en todo el mundo.
“La primera fase de implementación comenzará a principios de marzo y cubrirá 15 condados”
Kenia recibió el martes su primer lote de 21.000 dosis, gracias a un acuerdo con su fabricante estadounidense, Gilead Sciences, y el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida. “La primera fase de implementación comenzará a principios de marzo y cubrirá 15 condados”, indicó el ministro de Salud, Aden Duale, en un comunicado.
“Esperamos 12.000 dosis adicionales para abril”, añadió. El ministro precisó que el gobierno estadounidense se ha comprometido a proporcionar a Kenia, que tiene una prevalencia del VIH del 3,7%, 25.000 dosis adicionales del medicamento.
La introducción del lenacapavir se produce en un contexto de recortes drásticos en la ayuda humanitaria para los países africanos, incluyendo los implementados por la administración del presidente Donald Trump, que han afectado a los programas de lucha contra el VIH/SIDA en todo el continente.
Kenia mantiene estrechos lazos con Estados Unidos y firmó en diciembre un acuerdo de ayuda sanitaria de 2.500 millones de dólares, el primer acuerdo bilateral de este tipo desde que Donald Trump desmanteló la agencia estadounidense USAID. En virtud de este acuerdo, Estados Unidos se ha comprometido a proporcionar 1.600 millones de dólares durante cinco años a Kenia para abordar cuestiones de salud, incluyendo la lucha contra el VIH/SIDA y la malaria, así como la prevención de la poliomielitis.
Kenia deberá aportar 850 millones de dólares adicionales y asumir gradualmente más responsabilidades. Sin embargo, el acuerdo ha sido impugnado ante los tribunales por un senador keniata, quien alega múltiples violaciones constitucionales.
