Sadiq Khan, alcalde de Londres, ha sido obligado a revisar las normas de seguridad contra incendios en proyectos de viviendas ecológicas tras recibir críticas por los riesgos de inflamabilidad en edificios con estructuras de madera. A pesar de esta rectificación normativa, el alcalde mantiene su rechazo a permitir la instalación de aire acondicionado en estas construcciones, alegando preocupaciones sobre la eficiencia energética y el impacto climático, según reportó The Telegraph.
Cambios en la normativa de seguridad contra incendios
La administración de Khan ha iniciado una modificación en sus directrices de planificación para reducir los riesgos en viviendas que utilizan materiales combustibles. Según la información publicada por The Telegraph, diversos proyectos residenciales de alta eficiencia fueron catalogados como «polvorines» debido al uso extensivo de madera en sus estructuras. Las nuevas medidas buscan restringir el uso de ciertos materiales inflamables en edificios de gran altura, respondiendo a las preocupaciones sobre la seguridad de los residentes ante posibles incendios.
La postura sobre el aire acondicionado
A pesar de las presiones para mejorar el confort térmico, el alcalde de Londres ha reafirmado su negativa a normalizar el aire acondicionado en las viviendas de nueva construcción. De acuerdo con The Telegraph, la oficina del alcalde sostiene que la prioridad debe ser la mitigación del calor mediante el diseño pasivo, como la ventilación natural y el sombreado, en lugar de sistemas mecánicos que incrementan el consumo energético. Esta política se mantiene firme a pesar de las olas de calor registradas en la capital británica, que han generado debate sobre la habitabilidad de los apartamentos modernos durante los meses de verano.

Impacto en el sector inmobiliario
La combinación de estas políticas plantea un desafío operativo para los desarrolladores inmobiliarios en Londres. Por un lado, deben cumplir con estándares de seguridad más estrictos que limitan la libertad creativa y el uso de materiales sostenibles como la madera contralaminada. Por otro, la restricción del aire acondicionado obliga a los arquitectos a encontrar soluciones de diseño innovadoras que eviten el sobrecalentamiento sin recurrir a sistemas de refrigeración tradicionales, un requisito que, según el análisis de The Telegraph, añade complejidad técnica y costes a los nuevos desarrollos residenciales.
