La fiscalía especial ha solicitado una condena de 7 años y 6 meses de prisión para Kim Keon-hee, en el marco de un proceso judicial por presunta «venta de cargos públicos».
La solicitud de pena se basa en acusaciones relacionadas con la solicitud indebida de nombramientos y la búsqueda de beneficios personales. Junto con la privación de libertad, la fiscalía ha pedido que se imponga un recargo económico de 56 millones de wones.
Durante el desarrollo del caso, se ha señalado que Kim Keon-hee se negó a prestar testimonio, a pesar de haber manifestado previamente que se sentía arrepentida por los hechos.
Se espera que el tribunal dicte el fallo y la sentencia definitiva el próximo mes.
