La cocina coreana es rica en sabores y puede ofrecer numerosos beneficios para la salud. Según un estudio publicado en la revista npj Science of Food, existe una especialidad coreana que contribuye a fortalecer y equilibrar el sistema inmunológico: el kimchi.
El kimchi es considerado un condimento, pero también se consume como plato principal. Se elabora a partir de una mezcla de verduras fermentadas con diversas especias.
El poder de este plato coreano
De acuerdo con la investigación, el consumo de kimchi puede ayudar a equilibrar el sistema inmunológico y reforzar las defensas del organismo. El estudio analizó a 39 adultos con sobrepeso durante 12 semanas.
Los participantes fueron divididos en tres grupos de 13 personas. Aquellos que consumieron kimchi mostraron un aumento en las células que ayudan al cuerpo a reconocer bacterias y alertar a otras células.
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“Nuestra investigación ha demostrado, por primera vez en el mundo, que el kimchi tiene dos efectos simultáneos distintos: activar las células de defensa y suprimir la respuesta excesiva”, explicó Woo Jae Lee, uno de los responsables del estudio.
“Planeamos ampliar la investigación internacional sobre el kimchi y las bacterias del ácido láctico en relación con la salud inmunitaria y metabólica en el futuro”, añadió.
Otros alimentos fermentados que solo aportan beneficios
¿No tienes el hábito de comprar alimentos fermentados? Es hora de empezar. Como su nombre indica, son alimentos que se han conservado mediante la fermentación, un proceso en el que las bacterias y las levaduras descomponen los azúcares. Son ricos en probióticos, algo excelente para el intestino, pero también ofrecen muchos otros beneficios para diversas partes y funciones del cuerpo, como la digestión.
¿Quieres conocer ejemplos de alimentos con estas características? Expertos, citados por el Mirror, enumeran algunos ejemplos deliciosos y relativamente fáciles de encontrar. Descubre tres alimentos fermentados que mejoran (y mucho) la digestión:
Tempeh. Se elabora a partir de granos de soja fermentados que se comprimen en un bloque sólido. Contiene sustancias químicas llamadas isoflavonas, reconocidas por sus propiedades anticancerígenas y antioxidantes. Puede “ayudar a mejorar el colesterol, a bajar la tensión arterial, a proteger el corazón, a reducir la inflamación y a mejorar la resistencia a la insulina”, según se lee en Webmed.
Pan de masa madre. Es “más rico en nutrientes” y “menos propenso a elevar el azúcar en sangre” que otros tipos de pan, según Healthline. También tiende “a ser más fácil de digerir debido a que contiene menores cantidades de gluten”.
Miso. Se elabora mediante la fermentación de granos de soja con sal y un tipo de hongo llamado koji. Tiene muchos beneficios y, por ejemplo, un estudio de 2003, citado por el periódico, asoció el consumo de sopa de miso con un menor riesgo de cáncer de mama en mujeres japonesas. Otros estudios sugieren que el miso puede ayudar a “proteger la salud del corazón” normalizando los niveles de tensión arterial.
