Kiprun, la marca de calzado deportivo de Decathlon, ha integrado un sensor de desgaste directamente en sus zapatillas de running para ofrecer a los corredores una forma más precisa de monitorear el estado de su calzado.
El sensor, ubicado en la suela de la zapatilla, mide el nivel de desgaste en tiempo real y transmite los datos a una aplicación móvil mediante conexión Bluetooth. Esta información permite al usuario saber cuándo es el momento adecuado para reemplazar sus zapatillas, evitando así riesgos de lesiones por uso excesivo.
Según la información proporcionada por Sporting Goods Intelligence Europe, la tecnología incorporada no solo registra el desgaste mecánico de la suela, sino que también analiza patrones de uso para ofrecer recomendaciones personalizadas sobre el rendimiento y la durabilidad del calzado.
Esta innovación representa un avance significativo en el segmento de wearables aplicados al deporte, ya que combina la funcionalidad de un sensor de presión y desgaste con la comodidad de un calzado de running convencional, sin necesidad de dispositivos externos adicionales.
Kiprun busca con esta iniciativa mejorar la experiencia del corredor mediante datos objetivos, contribuyendo a una práctica más segura y eficiente del running.
