Kobane, ciudad emblemática de Rojava (Kurdistán Occidental), enfrenta una severa crisis humanitaria derivada de los recientes ataques perpetrados por grupos armados con apoyo del gobierno de transición sirio y Turquía. Los enfrentamientos, iniciados el 6 de enero de 2026 con acciones en los distritos de Sheikh Maqsoud y Ashrafiyah, en Alepo, se han extendido rápidamente a Deir Hafer, Tabqa, Raqqa, Deir ez-Zor y Hasakah. El asedio a Kobane, que comenzó el 20 de enero, ha alcanzado ya los 22 días, agravando progresivamente la situación humanitaria.
Impacto en el sector educativo: 72.000 estudiantes sin acceso a la enseñanza
La escalada de violencia ha tenido un impacto devastador en el sistema educativo de la región. En Kobane y áreas aledañas, incluyendo Ain Issa, Sirrin, Chalabiyeh, Qine, Sheran y sus localidades vecinas, un total de 72.000 estudiantes se han visto privados de su derecho a la educación. La suspensión de clases afecta a alumnos de primaria, secundaria y preparatoria. El primer semestre del año escolar concluyó el 15 de enero, y aunque el segundo estaba programado para iniciar el 25 de enero, la continuidad de los ataques y el asedio han imposibilitado el retorno a las aulas.
Infraestructura educativa reconvertida en refugio: 572 escuelas afectadas
En Kobane, 572 escuelas han sido completamente evacuadas y transformadas en refugios de emergencia para albergar a miles de familias desplazadas. Alrededor de 17 centros educativos en la ciudad y sus alrededores están ocupados por personas provenientes de Raqqa, Tabqa, Ain Issa, el campamento de Til El Semin y Girê Spî. Esta situación ha paralizado la infraestructura educativa, impidiendo su funcionamiento como espacios de aprendizaje.
Las escuelas de Kobane ofrecen instrucción tanto en kurdo como en árabe, adaptándose a la lengua materna de cada estudiante, con materiales proporcionados por el Consejo de Educación. El Consejo de Educación y Enseñanza del Cantón del Éufrates contaba con una plantilla de 4.190 docentes, aunque la crisis actual, con sus desplazamientos y la utilización de las escuelas como refugios, ha reducido significativamente el número de educadores disponibles.
En la actualidad, Kobane – ciudad que en 2014 se convirtió en un símbolo mundial de resistencia contra ISIS – ve cómo sus 572 escuelas, 72.000 estudiantes y 4.190 docentes se ven excluidos de la actividad educativa debido al asedio y la persistencia de la violencia. El futuro del sistema educativo en la región permanece incierto.
