Una pintura expoliada por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial ha sido recuperada en los Países Bajos, tras haber sido localizada en la vivienda de la nieta de un antiguo líder de las SS.
Vínculo con el general Hendrik Seyffardt
La obra pertenecía originalmente al marchante de arte judío Goudstikker y formaba parte de su colección. La pieza se encontraba en posesión de los descendientes del general neerlandés Hendrik Seyffardt, quien fue un comandante de las SS.
La persona que custodiaba el cuadro ha decidido renunciar a la propiedad de la obra, afirmando que «la pintura debe volver a los legítimos propietarios judíos».
Un secreto familiar
El hallazgo ha sacado a la luz advertencias previas dentro del núcleo familiar sobre la naturaleza de la pieza. Se ha revelado que la obra fue calificada como «invendible» y que existía la instrucción de «no decírselo a nadie».
Ante la revelación del origen del cuadro, la descendiente del general Seyffardt ha expresado su pesar, declarando: «Siento una profunda vergüenza».
