Nick Kyrgios se impuso a Aryna Sabalenka con un marcador de 6-3 y 6-3 en un partido de exhibición denominado «Batalla de los Sexos», concebido como una versión moderna del famoso encuentro entre Billie Jean King y Bobby Riggs hace más de 50 años. El evento, sin embargo, ha generado controversia en torno a su relevancia y significado.
Ante un público que llenó el Coca-Cola Arena de Dubái, Kyrgios se adaptó a la cancha ligeramente más pequeña, ubicada en el lado de Sabalenka, la número uno del ranking mundial femenino, para asegurar la victoria en un encuentro ajustado y entretenido disputado bajo reglas modificadas.
Con la regla de un solo saque por punto en vigor, ambos jugadores tuvieron dificultades con sus servicios en momentos cruciales. Kyrgios logró romper el servicio de Sabalenka para tomar una ventaja de 4-3 y finalmente ganar el primer set.
El australiano, visiblemente sudado y con dificultades para respirar en el segundo set tras ir perdiendo 1-3, vio como su oponente bailaba al ritmo de la música durante un tiempo muerto estratégico. Kyrgios perseveró y empató el marcador 3-3 después de que Sabalenka enviara un tiro fuera de la cancha.
Kyrgios, utilizando dejadas astutas y variando su servicio, tomó el control para cerrar el partido con su saque, compartiendo posteriormente un abrazo con Sabalenka en la red.
