La Corte Suprema de Estados Unidos ha emitido fallos contradictorios sobre la autoridad del presidente Donald Trump, bloqueando sus intentos de limitar la «ciudadanía por nacimiento» mientras, simultáneamente, ha permitido que el mandatario despida a empleados de agencias independientes, contraviniendo un precedente centenario, según reportes de diversos medios internacionales.
Bloqueo a las restricciones sobre la ciudadanía
El máximo tribunal estadounidense ha rechazado los esfuerzos de la administración Trump para limitar la denominada «ciudadanía por nacimiento». Según información difundida por 凤凰网 (Phoenix New Media) y 同花顺 (Tonghuashun), la Corte Suprema ha revocado y desestimado las órdenes ejecutivas que buscaban restringir este derecho constitucional, frenando así la política migratoria propuesta por el Ejecutivo.

Situación de la gobernadora de la Reserva Federal
En otro frente judicial, la Corte Suprema ha dictaminado que el presidente Trump no puede, por el momento, destituir a Lisa Cook, miembro de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal. De acuerdo con 新浪财经 (Sina Finance) y 华尔街见闻 (Wall Street CN), la funcionaria permanecerá en su cargo de manera temporal. Ante esta resolución, Trump ha declarado públicamente que tomará medidas para asegurar que Cook no interfiera en decisiones críticas de política monetaria.
Cambios en el despido de empleados de agencias independientes
A pesar de los reveses anteriores, el tribunal superior ha modificado un precedente legal vigente durante más de cien años. Según reporta Caixin, la Corte ha autorizado al presidente Trump a despedir a empleados de agencias gubernamentales independientes. Este fallo representa un cambio significativo en la interpretación de la autoridad ejecutiva sobre los organismos que, hasta ahora, operaban con mayor autonomía frente a la Casa Blanca.
Contraste en la autoridad ejecutiva
La disparidad en las decisiones judiciales destaca una tensión entre la protección de derechos civiles y la consolidación del poder ejecutivo. Mientras que las restricciones a la ciudadanía y el intento de remoción de la gobernadora Cook fueron frenados por el sistema judicial, la facultad de destituir a personal de agencias independientes fue ampliada. Este escenario legal configura un periodo de redefinición sobre los límites del poder presidencial en Estados Unidos.
