El físico belga Francis Halzen ganó el Premio Nobel de Física 2026 por su papel decisivo en el Observatorio de Neutrinos IceCube y el hallazgo de partículas fantasma de alta energía procedentes del cosmos lejano, según anunció la Real Academia Sueca de Ciencias en Estocolmo.
La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó el galardón de este año al investigador de la Universidad de Wisconsin-Madison por transformar la manera en que la ciencia explora el universo. El reconocimiento sitúa en el centro de la astrofísica moderna un proyecto monumental construido en las profundidades del Polo Sur.
Cómo opera el observatorio IceCube en el hielo antártico
Los neutrinos son partículas diminutas, sin carga eléctrica, que cruzan el universo casi sin tropezar con nada. Debido a esa naturaleza esquiva, atraviesan la Tierra y los cuerpos humanos casi sin interactuar con la materia.

Para atraparlas, el observatorio aprovecha un kilómetro cúbico de hielo prístino y transparente enterrado en la Antártida. Miles de sensores digitales registran los destellos de luz azul que se producen cuando, en raras ocasiones, un neutrino choca contra un núcleo atómico. La zona ofrecía condiciones idóneas porque está libre de diversas interferencias y presenta estabilidad geológica, sin terremotos.
Cuatro décadas de investigación hasta el galardón
La idea principal de su propuesta consistía en aprovechar la claridad del hielo glaciar para detectar la luz producida tras el impacto de un neutrino contra un núcleo atómico. Con el respaldo de otros científicos, al cabo de pocos años se pusieron en marcha las pruebas iniciales utilizando sensores colocados en el hielo.
Antes de culminar el observatorio actual en 2011, la investigación impulsó la creación y el desarrollo del Observatorio de Neutrinos IceCube. Como los neutrinos cósmicos de energías extremadamente altas son muy raros, se necesitaba un volumen inmenso de hielo para observar un número adecuado de colisiones.
«Francis Halzen ha liderado un equipo internacional de investigadores e ingenieros que nos han proporcionado un instrumento fantástico. Su tenacidad y visión científica han allanado el camino hacia un nuevo tipo de astronomía»
Mark Pearce, presidente del Comité Nobel de Física
Perspectivas y entrega de la distinción
Mediante el registro constante de interacciones de neutrinos, IceCube podría suministrar datos valiosos sobre los violentos escenarios de origen de estas partículas energéticas y desenterrar misterios cósmicos todavía inescrutables.

Tradicionalmente, este reconocimiento comprende un diploma, una medalla de oro y un premio económico de un millón de dólares, los cuales se entregan durante las ceremonias celebradas en Oslo y Estocolmo cada 10 de diciembre —fecha en que se conmemora el fallecimiento de Alfred Nobel en 1896—, teniendo en cuenta que la física constituyó la primera disciplina citada por el propio Alfred Nobel en su testamento redactado en 1895.
El Premio Nobel de Física 2025 fue concedido a John Clarke, Michel H. Devoret y John M. Martinis por haber descubierto la cuantización de la energía y el efecto túnel cuántico macroscópico dentro de un circuito eléctrico. Desde la creación de los galardones, se han otorgado 119 premios de Física a 230 laureados, consolidando un campo de estudio que amplía los límites conocidos del universo.
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