Una jugadora viguesa se ha convertido en la primera deportista de élite en regresar a la competición tras someterse a una cirugía de rodilla tras el fracaso de un tratamiento conservador, según confirmaron fuentes del equipo y del Comité Olímpico Español. La atleta, que ganó el Europeo en su reaparición, había sufrido una lesión en el ligamento cruzado anterior (LCA) que requirió intervención quirúrgica tras no responder al protocolo de rehabilitación no invasiva.
¿Qué tipo de lesión obligó a la cirugía?
La jugadora, de 28 años y procedente de Vigo, presentó una rotura completa del ligamento cruzado anterior (LCA) en su rodilla izquierda, una de las lesiones más complejas en el deporte. Según el informe médico al que accedió Notiulti.com, los especialistas del centro deportivo donde se rehabilitó determinaron que el tratamiento conservador —basado en fisioterapia y medicación antiinflamatoria— no logró estabilizar la articulación. «El ligamento no recuperó su tensión funcional y persistía un riesgo alto de inestabilidad en movimientos de pivote», explicó un traumatólogo vinculado al caso, quien prefirió no ser identificado.
¿Cómo afecta esta recuperación al deporte femenino?
Su vuelta a la competición tras la cirugía —realizada en marzo de 2023— marca un hito en el deporte femenino español. Según datos de la Federación Española de Medicina del Deporte, menos del 10% de las atletas que sufren lesiones de LCA en disciplinas de alto impacto (como el fútbol o el balonmano) logran regresar a su nivel previo tras una intervención quirúrgica. «El caso de esta viguesa demuestra que, con un protocolo de rehabilitación personalizado y un seguimiento estricto, es posible recuperar el rendimiento», destacó la fisioterapeuta del equipo nacional, Laura Mendoza, en declaraciones a Marca.
La jugadora regresó a los entrenamientos en octubre de 2023 y compitió en el Europeo de este año, donde su equipo logró el título. «No fue un camino fácil: seis meses de rehabilitación intensiva y adaptar el entrenamiento a las fases de recuperación», reconoció la deportista en una entrevista con AS, aunque no detalló el nombre del club al que representa.
¿Qué implicó el proceso de rehabilitación?
El protocolo seguido incluyó tres fases clave, según el plan médico compartido con Notiulti.com:
- Fase 1 (0–3 meses postoperatorios): Recuperación de la movilidad y reducción del dolor mediante crioterapia y ejercicios de bajo impacto.
- Fase 2 (3–6 meses): Fortalecimiento muscular con máquinas isocinéticas y trabajo de propriocepción para prevenir nuevas lesiones.
- Fase 3 (6–12 meses): Reintegración progresiva al entrenamiento específico, con pruebas de estabilidad articular cada dos semanas.
El equipo médico subrayó que el éxito dependió de la constancia: «La jugadora cumplió al 100% el protocolo, incluso en los momentos de frustración», señaló el director médico del centro, quien añadió que el uso de tecnología de biofeedback fue clave para monitorizar la carga en la rodilla operada.
¿Qué dice la ciencia sobre las lesiones de LCA en deportistas?
Un estudio publicado en The American Journal of Sports Medicine en 2022 reveló que el 40% de las atletas con rotura de LCA que optan por cirugía no recuperan su rendimiento previo a la lesión. Sin embargo, el caso de la viguesa contrasta con estas estadísticas: «Los avances en técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas y en la rehabilitación han mejorado los resultados, pero sigue siendo un proceso individualizado», explicó el doctor Javier Torres, traumatólogo del Hospital La Paz y autor de varias publicaciones sobre lesiones deportivas.
En el fútbol femenino, por ejemplo, el 60% de las lesiones de LCA ocurren durante partidos, según datos de la UEFA. La jugadora viguesa, que compite en una disciplina con cambios de dirección frecuentes, logró evitar una segunda cirugía gracias a la intervención temprana y al seguimiento personalizado.
¿Cuál es el siguiente paso para deportistas con lesiones similares?
Expertos consultados por Notiulti.com coinciden en que el caso de esta atleta podría servir como referencia para otras deportistas. «Lo más importante es no precipitarse: muchos errores en la rehabilitación vienen por no respetar los tiempos de carga progresiva», advirtió Mendoza. Además, recomendó que los equipos inviertan en tecnología de seguimiento, como plataformas de fuerza o sensores de movimiento, para ajustar los entrenamientos.
Para deportistas que enfrenten una lesión de LCA, los especialistas sugieren:
- Buscar un equipo médico especializado en deporte, no solo en traumatología general.
- Evitar compararse con otros casos: cada rehabilitación debe ser única.
- Incluir en el proceso a un nutricionista deportivo para optimizar la recuperación muscular.
La jugadora viguesa, cuya identidad se mantiene en reserva por decisión del club, ha convertido su experiencia en un ejemplo de superación, aunque los médicos insisten en que su caso no es la norma, sino una excepción bien documentada.
