Lamborghini ha abandonado sus planes para lanzar su primer superdeportivo totalmente eléctrico y, en su lugar, apuesta por modelos híbridos enchufables. Esta decisión responde a la limitada demanda de vehículos eléctricos por parte de los principales compradores de automóviles de lujo.
El fabricante de automóviles de alta gama ha confirmado que el modelo eléctrico “Lanzador”, anunciado durante mucho tiempo y presentado como prototipo en 2023, no llegará a la producción en serie. Esta información se desprende de una entrevista con el director general de Lamborghini, Stephan Winkelmann, publicada por el periódico The Sunday Times.
En lugar del Lanzador, se ofrecerá un vehículo híbrido enchufable (PHEV). Esto consolida un cambio estratégico por el cual toda la gama de modelos de Lamborghini será híbrida para finales de esta década.
Disminución del interés por los superdeportivos eléctricos
Esta decisión revela una creciente cautela entre los fabricantes de automóviles de alta gama a la hora de evaluar el ritmo de la electrificación en el segmento de lujo.
Según Winkelmann, el factor más importante para marcas como Lamborghini es el entusiasmo de los clientes, algo que aún no se ha materializado.
El directivo señaló que la “curva de adopción” de los modelos Lamborghini con baterías en su mercado objetivo es “cercana a cero”.
Advirtió que continuar con una transición completa a los vehículos eléctricos a toda costa sería financieramente arriesgado.
“Realizar grandes inversiones en el desarrollo de modelos totalmente eléctricos cuando el mercado y la base de clientes aún no están preparados sería un pasatiempo costoso y un movimiento financieramente irresponsable para con nuestros accionistas, clientes, empleados y sus familias”, enfatizó Winkelmann.
Según él, los clientes de Lamborghini siguen priorizando las sensaciones tradicionales de conducción.
“Los vehículos eléctricos de la generación actual tienen dificultades para proporcionar esa conexión emocional específica”, añadió.
Los híbridos, un compromiso entre emoción y regulación
Lamborghini considera ahora que los híbridos enchufables son el compromiso óptimo entre las crecientes exigencias medioambientales y la identidad de la marca. La compañía ya ha electrificado su línea de modelos actual –Revuelto, Urus y Temerario– utilizando tecnologías híbridas.
“Los híbridos enchufables ofrecen lo mejor de ambos mundos: combinan la agilidad y la tracción a bajas revoluciones que proporciona una batería eléctrica con la emoción y la potencia de un motor de combustión interna”, afirmó Winkelmann.
Añadió que los motores de combustión interna tradicionales se fabricarán “el mayor tiempo posible”.
Este giro es especialmente significativo, ya que Lamborghini había anunciado previamente planes para lanzar un modelo totalmente eléctrico a finales de esta década, y el Lanzador iba a ser uno de los pilares fundamentales de esta estrategia.
Implicaciones más amplias para la industria automotriz
La decisión de una de las marcas de superdeportivos más reconocidas ilustra la tensión más amplia que acompaña a la transformación del sector automotriz. Si bien la presión regulatoria aumenta, la disposición de los consumidores a comprar vehículos eléctricos, especialmente en el segmento de lujo, sigue siendo desigual.
En 2025, Lamborghini entregó un número récord de automóviles –10.747 unidades–, impulsado en gran medida por las exitosas ventas de modelos híbridos. Los mercados más importantes de la empresa siguen siendo Europa y Oriente Medio, aunque las ventas en las regiones americanas fueron más débiles.
Los analistas de la industria señalan que esta decisión refleja un cálculo pragmático.
A diferencia de los fabricantes de automóviles de producción masiva, los creadores de automóviles de lujo de bajo volumen dependen en gran medida del atractivo emocional y la exclusividad que crea la aura de la marca. Son precisamente en estas áreas donde las transmisiones totalmente eléctricas aún no han logrado convencer por completo a los entusiastas de los automóviles de alto rendimiento tradicionales.
Sin embargo, Winkelmann no descartó la posibilidad de que un Lamborghini eléctrico pueda llegar a materializarse en el futuro.
“Nunca digas nunca, pero solo cuando sea el momento adecuado. En el futuro cercano, solo modelos PHEV”, declaró.
Presión regulatoria inminente
Este cambio estratégico se produce en un momento en que la Unión Europea busca poner fin al registro de nuevos automóviles de pasajeros con motores de combustión interna a partir de 2035, mientras que el Reino Unido ha previsto una prohibición aún más estricta para la mayoría de los modelos de gasolina y diésel en 2030.
Como fabricante de bajo volumen, Lamborghini se beneficia actualmente de las exenciones de emisiones vigentes hasta 2035 y probablemente buscará extenderlas.
Winkelmann enfatizó que esta década será un período de transición desafiante para la industria.
“Vivimos en tiempos de cambios muy rápidos: si no reaccionas lo suficientemente rápido, corres el riesgo no solo de perder el ritmo, sino de quedar completamente fuera del juego”, afirmó el director general de Lamborghini.
