Una empresa no ha logrado convencer a la Comisión de Relaciones Laborales (WRC) de que su personal “no era consciente” de que una joven era una viajera cuando fue acusada de no pagar sus caramelos y se le ordenó pagar 8.000 euros por discriminación.
En una decisión anónima publicada recientemente, la WRC ordenó al negocio no identificado, operador de una granja abierta, que pagara una indemnización a raíz de una denuncia presentada en nombre de la niña en virtud de la Ley de Igualdad de Estatus de 2000.
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