El láser Q-Switched fraccionado actúa profundamente en la piel, focalizando la energía hasta 3 mm en el dermis sin dañar la capa superficial. Este proceso estimula la regeneración del tejido dérmico y, por ende, la producción de nuevo colágeno. Como resultado, se observa una piel más compacta, con un contorno facial más definido y elevado.
Tras el tratamiento, la piel presenta un aspecto rosado y terso, sin marcas visibles. La actividad antienvejecimiento promovida por Clearlift remodela el rostro de manera sutil, ofreciendo un aspecto descansado y agradable.
