El médico Patrick Seyfried ha decidido cerrar su clínica B12-klinikken en Fredrikstad tras recibir una fuerte crítica por parte del Statsforvalteren, el organismo de supervisión sanitaria de Østfold, Oslo, Buskerud y Akershus.
Según la investigación realizada por el Statsforvalteren, que analizó los historiales de siete pacientes adultos, se determinó que la ayuda sanitaria proporcionada no fue «faglig forsvarlig» (profesionalmente defensible). El organismo concluyó que los pacientes no habían recibido una adecuada evaluación, tratamiento o seguimiento, y que varios de ellos no presentaban niveles de B12 lo suficientemente bajos como para justificar un diagnóstico de deficiencia.
El Statsforvalteren sostuvo que, en consecuencia, los pacientes recibieron un tratamiento más extenso y prolongado de lo necesario, lo que constituye una desviación significativa respecto a los estándares médicos aceptados.
Patrick Seyfried, por su parte, expresó su profundo desacuerdo con las conclusiones del organismo de supervisión y defendió su enfoque terapéutico, basado en la creencia de que síntomas como angustia, agotamiento, ansiedad, ataques de pánico, diarrea y dolores de cuello pueden estar relacionados con la deficiencia de vitamina B12.
La clínica, que Seyfried abrió en 2024, había tratado a cientos de pacientes mediante inyecciones de B12, muchos de los cuales afirmaron que la terapia les había mejorado significativamente la calidad de vida o incluso les había «salvado la vida».
El caso fue inicialmente puesto en conocimiento del Statsforvalteren tras una preocupación planteada por un médico de familia en diciembre de 2024, lo que desencadenó la investigación que finalmente llevó al cierre de la clínica.
