En el Parque Nacional Kruger de Sudáfrica, una leona de 17 años llamada Josh vivió durante cinco años completamente ciega. A pesar de su discapacidad, Josh permaneció con su manada y sobrevivió gracias a la continua ayuda de sus dos hijas.
Las hijas guiaban a Josh durante los desplazamientos y compartían su comida después de la caza, asegurándose de que su madre no se quedara atrás. A pesar de la pérdida de visión, Josh mantuvo una condición física relativamente estable.
Sin embargo, su estado de salud empeoró y comenzó a sufrir un dolor intenso. Los veterinarios decidieron practicar la eutanasia para evitar un sufrimiento mayor. Esta historia pone de manifiesto la existencia del cuidado y la solidaridad incluso en la naturaleza, y la importancia de elegir la dignidad hasta el último momento.
Una forma sencilla de entender el mundo. @moo_i_mood
