Lily Allen está acostumbrada a plasmar su vida personal en sus canciones. En su último álbum, West end Girl, lanzado el 24 de octubre, la artista británica relata sin filtros su divorcio del actor estadounidense David Harbour, conocido por su papel en la serie Stranger Things. Una historia que, según parece, podría adaptarse al teatro. «Definitivamente estoy en conversaciones con gente al respecto. Es muy emocionante», asegura la cantante de 40 años.
Lily Allen y David Harbour se conocieron en 2018. La relación progresó rápidamente, mudándose a Nueva York y contraiendo matrimonio. El disco, escrito en tan solo diez días, narra cronológicamente las emociones de la cantante al final de esta relación. El álbum sigue a Lily Allen en su mudanza a Nueva York tras su boda, sus dudas sobre la posible anulación del matrimonio, y su cuestionamiento sobre si debía aceptar la presunta infidelidad de su esposo, quien le propuso una relación abierta. A esto le siguen los primeros signos de tensión, desacuerdo y, finalmente, la ruptura en diciembre de 2024. Sin duda, un material con gran potencial para una adaptación teatral.
En su canción Madeleine, Lily Allen relata el acuerdo que había alcanzado con su marido para un matrimonio «abierto» –al menos para él–, siempre y cuando las relaciones extramatrimoniales fueran con desconocidos. Sin embargo, la cantante explica que esta regla no se mantuvo. Madeleine representa a las mujeres con las que su esposo tuvo un romance.
La cantante niega cualquier deseo de venganza, pero algunas canciones dan la impresión de una especie de ajuste de cuentas, especialmente Pussy Palace, nombre que Lily Allen le da a un apartamento neoyorquino de su exmarido. En esta canción, describe los preservativos que encontró allí, el cabello de otras mujeres en la cama y se pregunta si su ex simplemente es «adicto» al sexo. No obstante, la artista aclara que mezcla hechos reales con fantasías.
La gira de Lily Allen comenzará el 2 de marzo de 2026 y ya está agotada.
