LIV Golf al borde del colapso: busca $350 millones en rescate y evalúa reducción de torneos
La liga rival del PGA Tour enfrenta su mayor crisis financiera desde su creación en 2019, con un plan de emergencia que incluye la búsqueda de un paquete de rescate por $350 millones y la evaluación de recortes drásticos en su calendario para evitar la quiebra.
Según fuentes cercanas a la situación, la junta directiva de LIV Golf ha iniciado conversaciones con posibles inversores privados para garantizar su supervivencia, aunque el desvinculamiento del fondo soberano de Arabia Saudí —su principal respaldo— ha dejado a la organización sin liquidez inmediata. La presión se agrava tras el fracaso de su última temporada, donde la asistencia y los ingresos publicitarios cayeron por debajo de las expectativas, obligando a replantear el modelo de negocio.
¿Qué está en juego?
La supervivencia de LIV Golf no solo depende de los fondos, sino también de su capacidad para retener a sus principales figuras, como Lucas Herbert (campeón en Virginia) o Caleb Surratt, quien recientemente clasificó para el US Open. Sin embargo, la incertidumbre financiera podría acelerar la migración de jugadores hacia el PGA Tour, donde las garantías económicas y el prestigio histórico siguen siendo más atractivos.
La liga, que en 2025 generó un impacto económico de $63 millones solo en Reino Unido, enfrenta ahora el riesgo de contraer su calendario, cancelar torneos o incluso liquidar activos para cumplir con sus obligaciones. Expertos consultados advierten que, sin un acuerdo rápido, LIV Golf podría desaparecer antes de que termine 2026.
Reacciones en el mundo del golf
Mientras la PGA Tour observa con atención los movimientos de LIV Golf, la Federación Internacional de Golf (IGF) ha instado a ambas ligas a buscar una solución que evite un conflicto mayor entre los circuitos. La tensión entre ambas plataformas ha escalado en los últimos meses, especialmente tras la decisión de Arabia Saudí de retirar su apoyo financiero, lo que ha dejado a LIV Golf sin el respaldo que la mantuvo a flote durante sus primeros años.
La situación también afecta a los clubes anfitriones, como el Asiad Country Club en Busan (Corea del Sur), donde se disputará el próximo torneo de LIV Golf. La incertidumbre sobre la continuidad de la liga ha generado dudas entre los organizadores locales, que ya enfrentan presiones por parte de patrocinadores y gobiernos.
La próxima semana, LIV Golf presentará un informe detallado a sus accionistas sobre las opciones disponibles, que incluyen desde la venta de activos hasta la búsqueda de un comprador estratégico. Mientras tanto, los jugadores y los aficionados esperan respuestas claras en un escenario que podría redefinir el futuro del golf profesional.
