Trump advierte que los ataques contra Irán continuarán mientras el país no renuncie a sus ambiciones nucleares
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su retórica contra Irán, declarando que los ataques contra la nación continuarán hasta que él considere que ha sido suficiente. Las tensiones han alcanzado un punto crítico tras una serie de operaciones militares coordinadas y amenazas directas sobre la infraestructura iraní, en medio de una crisis regional que ha escalado significativamente.
Ataques a la infraestructura y advertencias de «demolición completa»
El presidente Trump advirtió que, si Irán no permitía el libre tránsito a través del estratégico Estrecho de Ormuz antes de una fecha límite establecida, Estados Unidos ejecutaría lo que denominó la «demolición completa» de la infraestructura crítica iraní, incluyendo puentes y plantas de energía. En una publicación en Truth Social, el mandatario llegó a afirmar que «toda una civilización morirá esta noche» si el país no atendía su ultimátum. Simultáneamente, el ejército israelí informó haber completado una amplia oleada de ataques contra objetivos militares e infraestructura en todo el territorio iraní. Según reportes de la agencia Mizan y otras fuentes, los ataques afectaron puentes en la zona de Qom, vías férreas en Karaj y una carretera clave en el norte que conecta Tabriz con Teherán. Además, se registraron explosiones en la isla de Kharg, un centro neurálgico de la industria petrolera iraní. Autoridades locales informaron de víctimas civiles, incluyendo menores de edad, y la destrucción de una sinagoga en la capital.

La postura de Israel: Operación «Rising Lion»
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron el lanzamiento de la operación denominada «Rising Lion», argumentando que la inteligencia detectó que Irán ha avanzado significativamente en sus capacidades para obtener un arma nuclear. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, describió los ataques como «preventivos» y declaró un estado de emergencia ante la posibilidad de una respuesta inmediata por parte de Irán mediante misiles y drones.
Israel estima que Irán posee actualmente material enriquecido suficiente para fabricar varias bombas nucleares. Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha rechazado las presiones y ha manifestado que su país continuará con el enriquecimiento de uranio, prometiendo reconstruir cualquier instalación que sea destruida por ataques extranjeros.For more on this story, see EE. UU. e Irán: Escalada de ataques tras las advertencias de Trump.
El estancamiento diplomático y la crisis del Estrecho
A pesar de los esfuerzos de mediadores internacionales —incluyendo a Pakistán, Egipto y Turquía— para alcanzar un alto el fuego de 45 días, tanto Trump como las autoridades iraníes han rechazado la propuesta actual. Irán ha insistido en la necesidad de un fin definitivo al conflicto y ha bloqueado efectivamente el Estrecho de Ormuz desde finales de febrero, lo que ha provocado un incremento en los precios globales del petróleo y gas, dado que por allí transita cerca de una quinta parte del suministro mundial. Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aclaró que Estados Unidos no ha participado en las acciones unilaterales de Israel, aunque subrayó que su prioridad es la protección de las fuerzas estadounidenses en la región. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, por su parte, aseguró ante el Congreso que Estados Unidos mantiene una posición estratégica para enfrentar cualquier contingencia.

Contexto legislativo y escrutinio del Congreso
En medio de este escenario bélico, el Senado de los Estados Unidos aprobó recientemente la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) para el año fiscal 2026, con un presupuesto de 901 mil millones de dólares. Aunque la legislación cuenta con apoyo bipartidista, incluye nuevas restricciones a la administración Trump.
El Congreso ha exigido mayor transparencia al Departamento de Defensa, llegando a congelar una parte de los fondos de viaje del secretario Hegseth hasta que se entreguen pruebas y órdenes de autorización relacionadas con ataques a embarcaciones en el Caribe, cerca de Venezuela. Esta supervisión refleja una creciente preocupación legislativa tanto por las operaciones militares en el extranjero como por la gestión de la política de seguridad nacional, en un momento en que el país se prepara para los desafíos derivados de la confrontación abierta en Oriente Medio.Find more reporting in our Mundo section.
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