Un nuevo estudio de arqueogenética ha revolucionado nuestra comprensión de los primeros pobladores de Australasia, situando su llegada hace aproximadamente 60.000 años. Investigaciones previas sugerían fechas más tardías, pero el análisis de ADN antiguo proporciona una «correlación casi perfecta» con este nuevo cronograma, según informa abc.net.au.
El estudio, publicado recientemente, no solo redefine la línea de tiempo de la colonización australiana, sino que también plantea la posibilidad de que los humanos modernos hayan interactuado e incluso se hayan cruzado con especies humanas arcaicas, como los «hobbits» (Homo floresiensis), que habitaron la isla de Flores en Indonesia. livescience.com detalla que esta interacción genética podría haber dejado su huella en el genoma de los australianos aborígenes actuales.
Además, la investigación sugiere que los primeros humanos no llegaron a Australia por una única ruta, sino a través de al menos dos oleadas migratorias distintas hace unos 60.000 años. New Scientist informa que este descubrimiento desafía las teorías anteriores sobre la colonización de Australia y abre nuevas vías de investigación sobre los patrones de migración humana temprana.
Este avance en la arqueogenética, respaldado por el análisis de ADN antiguo, proporciona una imagen más clara y precisa de la historia de los primeros australianos y su conexión con otras poblaciones humanas antiguas. Yahoo News UK, The Jerusalem Post y otros medios han cubierto ampliamente este importante hallazgo.
