Cuatro ambulancias pertenecientes a una organización benéfica judía que presta servicios médicos en el norte de Londres, Reino Unido, fueron destruidas en un incendio provocado en la madrugada del 23 de marzo.
Aunque el fuego ha sido extinguido y no se reportaron heridos, la policía británica investiga el incidente como un posible “crimen de odio motivado por el antisemitismo”, según declaraciones oficiales.
El análisis de las imágenes de circuito cerrado de televisión (CCTV) sugiere la participación de tres sospechosos.
Según informes de los medios de comunicación británicos, las ambulancias incendiadas estaban estacionadas en el aparcamiento de una sinagoga, y el edificio religioso sufrió daños menores, incluyendo la rotura de algunas ventanas y parte del tejado.
El Primer Ministro británico, Keir Starmer, condenó enérgicamente el incidente a través de las redes sociales el 23 de marzo, calificándolo de “repugnante acto de incendio provocado antisemita” y afirmando que “no hay lugar para el antisemitismo en nuestra sociedad”.
En un contexto de tensiones internacionales, con operaciones militares de Estados Unidos e Israel dirigidas contra Irán, se ha registrado un aumento de incidentes que parecen dirigidos contra instalaciones judías en Europa, con casos recientes reportados en los Países Bajos y Bélgica, lo que ha generado una mayor preocupación.
