Pocas personas comprenden mejor la longevidad como Dan Buettner. El periodista, escritor e investigador ha dedicado más de dos décadas al estudio del fenómeno de las zonas azules, aquellas regiones del planeta donde la población tiene una esperanza de vida especialmente larga. El experto identifica Okinawa (Japón), Icaria (Grecia), Cerdeña (Italia), Loma Linda (California, Estados Unidos) y la península de Nicoya (Costa Rica) como ejemplos de estos lugares, lo que subraya la importancia de estudiar sus hábitos y costumbres.
Según explica Buettner, la clave del éxito en estas zonas no reside en la búsqueda consciente de la longevidad, sino en una rutina que se sigue de forma natural. “Ninguno de ellos está adoptando conscientemente una nueva rutina saludable. Simplemente viven sus vidas. La longevidad es mucho mejor si se consigue de forma natural que si se persigue”, afirmó recientemente en el podcast ZOE. Destacó que los intentos de cambio en la rutina, aunque prometedores inicialmente, rara vez se mantienen a largo plazo, ya que requieren, además, “cambiar tu entorno”, lo que a su vez favorecerá “que las decisiones inconscientes sean mejores”.
La importancia de la alimentación
Uno de los factores clave en esta rutina no buscada es, sin duda, la alimentación, que se basa principalmente en productos locales. El experto señala que una transición de la dieta occidental típica a una que priorice las plantas y los productos naturales puede aumentar la esperanza de vida hasta en 12 años, especialmente si se adopta a una edad temprana. “Se reduce a unos seis años para una persona de 60 años, pero incluso una persona de 80 años podría ganar tres años más. Y esos son años valiosos en los que es probable que estés más libre de enfermedades crónicas y te sientas bien y mejor”, detalló.
Sus estudios revelan que las personas que viven más tiempo tienden a seguir los conocidos ritmos circadianos, es decir, comer durante el día y descansar por la noche. Este patrón se alinea con una de las dietas más comunes en España.
El debate sobre el ayuno intermitente o la restricción calórica sigue abierto, pero Buettner considera que “la mayoría de los datos sugieren que 12 horas es el mínimo”. En concreto, recomienda no comenzar a comer hasta ocho horas después de haber cenado, y destaca que el desayuno es la comida más importante del día.
Noticias relacionadas

“Suele ser salado. Los habitantes de las zonas azules no toman cereales con leche, batidos o huevos con beicon como hacemos en Estados Unidos”, explicó Buettner, señalando que, por ejemplo, en Icaria consumen aceitunas con pan de masa madre y queso feta, mientras que en Costa Rica su dieta se basa en “frijoles, arroz, aguacate y algunas frutas de sus huertos”.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
