Tras su retiro de MotoGP, el tricampeón del mundo, Jorge Lorenzo, había cambiado los madrugones de análisis por despertarse tarde y los fines de semana de carrera por escapadas a playas soleadas. Con inversiones y un podcast propio, su vida post-competición era cómoda, pero sentía que le faltaba algo.
Por eso, cuando recibió la llamada, el español no dudó demasiado. Ahora, Lorenzo ha vuelto a su mundo, con una misión clara.
La llamada provenía, por supuesto, de Maverick Viñales (Red Bull KTM Tech3), y Lorenzo regresa para reavivar algo que considera que ha perdido intensidad en los últimos cinco o seis años: el instinto competitivo de Viñales. Lorenzo recuerda haber oído hablar de un prodigio de ocho años mucho antes del glamour de MotoGP. “Todo el mundo decía que era un asesino”, recordó durante los test de Sepang. “Odiaba perder”.
En algún momento, Lorenzo sintió que esa agresividad se había suavizado, pero no su talento. El piloto #99 insiste en que no hay otro piloto como ‘Top Gun’ en términos de velocidad y talento puros, y su misión es sacar lo mejor de Viñales, afirmando que el piloto de Tech3 ha recuperado un sentido de urgencia: “Ahora entiende que, después de tener hijas y pasar tiempo con su esposa, los próximos dos o tres años serán los últimos. Quiere dar más del 100% para estar en paz consigo mismo”.
Las batallas más importantes suelen ser internas, y en este caso, la lucha comienza dentro del propio garaje de KTM. Para Maverick Viñales y Jorge Lorenzo, el verdadero punto de referencia está a pocos metros de distancia.
Pedro Acosta (Red Bull KTM Factory Racing) terminó cuarto en el campeonato de 2025 y parece destinado a ser nuevamente el referente de la RC16 en 2026.
Viñales – y ahora Lorenzo a su lado – pretenden desafiar esa suposición.
“El objetivo este año es ser el mejor piloto de KTM. No será fácil, ya que Pedro viene muy fuerte. Tiene mucha energía y talento”, declaró Lorenzo.
“Si Maverick vence a Pedro Acosta, entonces podrá luchar por las victorias”, añadió el miembro del Salón de la Fama de MotoGP.
Antes de su lesión en el Gran Premio de Alemania, que interrumpió su impulso, Viñales había sido el piloto más fuerte de KTM, ayudando a guiar la dirección general de la RC16. Su frustración invernal era comprensible; en MotoGP, Lorenzo señaló, la vida puede cambiar en un instante. Pero el alivio tras Sepang – especialmente ver que el hombro lesionado resistía una caída – eliminó la última duda física. La base para Maverick está ahí de nuevo.
Ahora, con su cuerpo recuperado y la urgencia restaurada, la pregunta no es si Maverick Viñales es lo suficientemente rápido, sino si puede recuperar el instinto asesino que ya le ha valido 10 victorias en MotoGP con tres fabricantes diferentes, y que podría convertirlo en el primer piloto en ganar con cuatro.
Para Jorge Lorenzo, el objetivo es simple: ayudar a uno de los pilotos más talentosos de la parrilla a redescubrir su mejor versión y convertirlo en la referencia de KTM.
