Los hermanos Fitzpatrick hacen historia en el Zurich Classic de Nueva Orleans
En una emocionante jornada de golf, los hermanos Matt y Alex Fitzpatrick lograron una victoria histórica en el Zurich Classic de Nueva Orleans, torneo que se disputa bajo el formato de parejas en el PGA Tour. El triunfo no solo les otorgó un premio económico significativo, sino que también marcó un hito personal para Alex, quien aseguró su tarjeta para el PGA Tour a partir de la próxima temporada.
Una victoria llena de emociones
La pareja formada por los hermanos Fitzpatrick se impuso en un torneo que mantuvo la tensión hasta el último hoyo. Tras cuatro rondas de alta competencia, Matt y Alex lograron mantener la ventaja sobre sus rivales más cercanos, incluyendo a la dupla conformada por Keith Mitchell y Joel Dahmen, quienes finalizaron en segundo lugar.

El momento más emotivo llegó al finalizar la ronda final, cuando Alex Fitzpatrick, visiblemente conmovido, aseguró que este triunfo era «el mejor regalo» que podía recibir. «No hay palabras para describir lo que siento. Jugar junto a mi hermano y lograr esto juntos es algo que nunca olvidaré», declaró el menor de los Fitzpatrick, quien hasta ahora había competido principalmente en el DP World Tour y en torneos de menor categoría.
Un premio que cambia carreras
La victoria en el Zurich Classic no solo representó un logro deportivo, sino también un cambio radical en la trayectoria profesional de Alex. Gracias a este triunfo, el golfista británico de 27 años obtuvo su tarjeta para el PGA Tour, lo que le permitirá competir en los torneos más prestigiosos del circuito a partir de 2027. «Es un sueño hecho realidad. Ahora podré medirme contra los mejores del mundo semana tras semana», comentó Alex.
Por su parte, Matt Fitzpatrick, actual campeón del U.S. Open y uno de los golfistas más destacados del mundo, celebró el triunfo de su hermano como si fuera propio. «Ver a Alex lograr esto es increíble. Siempre supe que tenía el talento, pero hoy demostró que también tiene el corazón de un campeón», afirmó el mayor de los Fitzpatrick.
Detalles del premio y la competencia
El Zurich Classic de Nueva Orleans repartió una bolsa de premios de 4.3 millones de dólares, de los cuales los hermanos Fitzpatrick se llevaron 1.29 millones (645,000 dólares cada uno). Este monto no solo representa un alivio económico, sino también un impulso para la carrera de Alex, quien ahora podrá enfocarse en prepararse para los desafíos del PGA Tour.
El torneo, celebrado en el TPC Louisiana, contó con la participación de 80 parejas de golfistas, incluyendo a figuras como Jordan Spieth y Justin Thomas, quienes no lograron avanzar a las rondas finales. La victoria de los Fitzpatrick se consolidó con un marcador acumulado de 26 bajo el par, superando por un golpe a sus inmediatos seguidores.
What a moment for the Fitzpatrick brothers. 🏆
Alex earns his PGA TOUR card with the win at the Zurich Classic of Recent Orleans. pic.twitter.com/XXXXXXX— PGA TOUR (@PGATOUR) April 27, 2026
Un legado familiar en el golf
La historia de los hermanos Fitzpatrick en el golf no es nueva. Matt, de 32 años, ya era una figura consolidada en el circuito, con múltiples victorias en su haber, incluyendo un Major. Sin embargo, este triunfo en Nueva Orleans marcó la primera vez que ambos hermanos lograban un título juntos en el PGA Tour, un hito que sin duda quedará registrado en la historia del deporte.
Para Alex, este logro representa el inicio de una nueva etapa. Tras años compitiendo en circuitos secundarios y luchando por oportunidades, ahora tendrá la plataforma para demostrar su talento a nivel mundial. «Siempre soñé con este momento, pero nunca imaginé que llegaría jugando junto a mi hermano. Es algo que atesoraré por el resto de mi vida», expresó.
Próximos desafíos
Con la tarjeta del PGA Tour asegurada, Alex Fitzpatrick ya tiene la mirada puesta en los próximos torneos. Mientras tanto, Matt continuará su preparación para defender su título en el U.S. Open y buscar nuevas victorias en el circuito.
El Zurich Classic de Nueva Orleans quedará en la memoria no solo por la emoción de su desenlace, sino también por ser el escenario donde dos hermanos demostraron que, en el golf, el talento y la unión familiar pueden crear momentos inolvidables.
