El rechazo de Corrado a las pesas
Gabriel Corrado ha encontrado una vía alternativa para mantenerse en forma, una que prescinde por completo de las salas de musculación. El actor confesó ante los micrófonos de Mario Pergolini que su estado físico actual no es producto de las pesas, sino de un método de entrenamiento propio que se aleja de la cultura tradicional del gimnasio.
La confesión ante Pergolini
Durante la entrevista, la franqueza del actor tomó por sorpresa al conductor. Corrado fue tajante al explicar su aversión por las rutinas convencionales: “Me aburre mucho el gimnasio”. Para el intérprete, la disciplina diaria es el único camino, aunque esta se encuentre lejos de los aparatos y las mancuernas que dominan los centros deportivos actuales.

Resultados sin máquinas
La transformación ha sido notable. Según lo reportado por La Nación, Corrado asegura que este giro en sus hábitos diarios realmente “le cambió el cuerpo”. Lejos de las salas de pesas, el actor ha logrado cumplir sus objetivos personales mediante un esquema de ejercicios que exige una constancia rigurosa, demostrando que existe vida atlética más allá del entrenamiento de fuerza tradicional.
La repercusión mediática
La noticia resonó en distintos portales con enfoques diversos. Mientras que La Nación destacó la metamorfosis física bajo el título «Me cambió el cuerpo», otros medios como eltrecetv prefirieron resaltar la sorpresa de Pergolini ante la revelación. Pese a las diferencias editoriales, los informes de Infobae y el resto de los medios coinciden en un punto innegable: el actor ha alcanzado resultados visibles evitando el entorno de gimnasio tradicional, manteniendo una postura firme frente a la exigencia de su propio método.
