Un jubilado de Hamilton, Canadá, experimentó una montaña rusa de emociones tras ganar un premio de un millón de dólares en la lotería, apenas dos semanas después de recibir un diagnóstico de cáncer.
El hombre, quien prefirió no ser identificado, relató que los médicos quedaron sorprendidos por el diagnóstico, ya que no presentaba ningún síntoma. “Fue un shock tremendo para mí”, admitió.
La noticia, recibida una semana antes de Navidad, sumió a la pareja, casada por casi 40 años, en un estado de ánimo sombrío ante la perspectiva de más pruebas y tratamientos. Sin embargo, el destino les tenía preparada una sorpresa.
Durante 35 años, el matrimonio había jugado los mismos números cada semana, comprando sus boletos en línea. Recientemente, incluso habían bromeado con la idea de dejar de participar. El sábado pasado, mientras veían el sorteo por televisión, pensaron que quizás habían acertado cuatro números.
“No le dimos más importancia hasta que pudimos verificar los resultados, y entonces estallaron las lágrimas y las risas. Mis manos temblaban y ninguno de los dos pudo dormir”, compartió el afortunado ganador.
Incapaces de conciliar el sueño alrededor de la medianoche, la pareja decidió celebrar su inesperada fortuna con una cena tardía. Con una dieta restrictiva impuesta por su reciente diagnóstico –sin azúcar, lácteos ni carne–, el hombre bromeó diciendo que ni siquiera pudo permitirse una cerveza para brindar.
“Para ser honesto, la victoria aún no se ha hecho realidad, porque el diagnóstico de cáncer está eclipsando todo”, confesó.
A pesar de la incertidumbre, la pareja se mantiene optimista. “Nuestra familia pronto dará la bienvenida a nuevos nietos este año. Nos encanta ser abuelos, todo es tan emocionante para ellos”, expresó.
Con determinación, el matrimonio planea enfrentar la batalla contra el cáncer juntos, afrontando su repentino golpe de suerte “un día a la vez”.
