Entre el 1 de enero y el 14 de febrero de 2026, Louis Vuitton transformó silenciosamente un mes de ventas habitual en una prueba de resistencia para su futura estrategia. La firma enfrentó la maquinaria de moda masculina de Pharrell Williams contra una oleada de nostalgia multicolor, introdujo un establecimiento que se asemeja a un hotel en el barrio chino de Bangkok y trató Seúl como un museo viviente dedicado al Monogram. Los datos revelan que esta estrategia se traduce en…
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