La legislación federal exige a las instituciones financieras obtener y verificar información de sus clientes con el objetivo de colaborar con el gobierno en la lucha contra la financiación del terrorismo y el lavado de dinero. Esta normativa busca fortalecer los mecanismos de control y transparencia en el sistema financiero.
El cumplimiento de esta ley implica que las entidades financieras deben implementar procedimientos rigurosos para la identificación y verificación de la identidad de sus clientes, así como para el seguimiento de las transacciones que puedan resultar sospechosas. Esto contribuye a prevenir el uso del sistema financiero para actividades ilícitas.
