A partir del 2 de febrero de 2026, todas las estaciones de servicio del Reino Unido deberán cumplir con una nueva normativa. Esta regulación exige que los precios del combustible se muestren de manera clara y consistente en toda la nación, incluyendo la indicación del precio por litro, además del precio total.
La medida tiene como objetivo mejorar la transparencia para los consumidores y facilitar la comparación de precios entre diferentes estaciones de servicio. Se espera que esta estandarización ayude a los conductores a tomar decisiones más informadas al repostar.
Aunque los detalles específicos de la implementación pueden variar, la nueva regla se aplicará a todas las estaciones de servicio, independientemente de su tamaño o ubicación dentro del Reino Unido.
